Los videojuegos están estigmatizados. Se escucha que aíslan y ejercen una influencia negativa en los valores y conductas de los menores, que son una pérdida de tiempo en la vida de los adultos o que enseñan cosas indebidas a los niños.

Sin embargo, estas creencias chocan con los resultados positivos de la incorporación de videojuegos a las terapias aplicadas en hospitales de España y otros países. Dos ejemplos son los software para recuperar la movilidad en niños y adultos. Cada vez más centros sanitarios incorporan proyectos similares porque ayudan al paciente a recuperarse de su afección de una manera eficaz y entretenida.

Tradislexia es un videojuego desarrollado en Canarias para niños disléxicos. Los expertos han demostrado que ayuda a la asimilación de los procesos fonológicos y de reconocimiento de palabras en los pacientes con esta patología, informa el «Diario de Avisos».

Otros proyectos diseñan videojuegos para que los niños hospitalizados no se sientan aislados durante los ingresos prolongados. Les aportan contenidos educativos, interactividad y la posibilidad de seguir en contacto con sus familiares, profesores y compañeros de colegio de una manera divertida, ayudándoles a evadirse de la enfermedad.

Aunque tengan fama de ser cosa de niños, los videojuegos son útiles en las terapias de pacientes adultos. El hospital de Bellvitge (Barcelona) ha desarrollado un juego para los pacientes con ludopatía. Los médicos siguen las reacciones del paciente a través de un sensor, mientras juega. El juego está programado para fortalecer el autocontrol del enfermo, enseñándole a no reaccionar impulsivamente ante situaciones problemáticas.

Fobias

Otra de las posibilidades es el tratamiento de fobias. El paciente se pone unas gafas con las que puede ver, en tres dimensiones, situaciones previamente programadas, que le produzca ataques de pánico.

Mientras se monitorizan sus constantes vitales, el médico puede ver sus progresos o carencias, e ir ayudándole a combatir el miedo. Esta técnica ha hecho que los pacientes tratados hayan dejado de consumir fármacos para controlar sus ataques.

Hospitales de EE.UU. han demostrado también los beneficios de los videojuegos en las terapias de pacientes con movilidad reducida, paraplejia o tetraplejia. Les ayudan a hacer con sus mentes lo que el cuerpo no les permite; eso se traduce en un beneficio para su salud mental al verse, a través de su yo virtual, capaces de seguir haciendo actividades.

La iniciativa norteamericana HOPE (Esperanza) demuestra que los adolescentes pasan en mejores condiciones psicológicas sus situaciones de hospitalización si pueden disfrutar de partidas en red con otros jóvenes en su misma situación. Así, el uso terapéutico de los videojuegos queda demostrado con estas y muchas otras terapias.

La profesora de Pedagogía de la Universidad de La Laguna (ULL) Margarita Rodríguez, participante en el diseño de un videojuego para niños hospitalizados en Tenerife, afirma que “el juego es en sí mismo una terapia demostrada desde el punto de vista pedagógico. Entretiene y también enseña”.

La investigadora recalca la utilidad educativa porque “todos los juegos tienen unas reglas y, cuando las asumimos para jugar, estamos aprendiendo a asumir normas, lo que se extrapola en lo social como un proceso de madurez”.

“Anestesia virtual”

Es un término acuñado para referirse a la distracción proporcionada a los pacientes con videoconsolas, durante las terapias. Hace que disminuya el dolor y sufrimiento por su situación y los tratamientos desagradables recibidos.

Este tratamiento es especialmente eficaz en niños con periodos de hospitalización largos o incómodos. Según Rodríguez, “los niños hospitalizados tienen limitadas las actividades educativas por movilidad, por su aislamiento en la habitación, por depender de aparatos médicos o por no poder manipular determinados materiales”. Recuerda que “no siempre se pueden relacionar con otros niños porque deben permanecer aislados. En esos casos, el videojuego y la realidad simulada ayudan a subsanar esas carencias”.

Manlio Joaquín García, desarrollador de videojuegos, coincide en afirmar que “puede que no tengan la capacidad de salir del hospital, pero mentalmente si están fuera de él. Es como leer un libro: no te estás moviendo, pero realmente estás en otra parte”. Es por ello que los videojuegos terapéuticos específicos son tan eficientes, aunque también los son cualquiera adecuado a su edad. Hacen que la estancia y la terapia en el hospital sean más llevaderas.

Con esta idea se fundó en 2010, en Madrid, la ONG Juegaterapia, dedicada a recoger, en varios puntos de España, consolas y videojuegos donados por la población para los niños ingresados en las unidades de oncología de los hospitales del país.

Numerosos estudios científicos concluyen que los videojuegos son beneficiosos en distintas terapias, contribuyendo positivamente en los enfermos hospitalizados. Los beneficios para la salud son físicos y mentales, además de servir de apoyo educativo. Muestran que los videojuegos son algo más que unos cuántos píxeles moviéndose en una pantalla.